En tiempos de la guerra ruso-japonesa, Ah-Niu (Cliff Lok), el hijo bastardo del poderoso general Kau Mun, mata en defensa propia a un monje budista. El general no hace nada para ayudar a Ah-Niu, e incluso permite a sus otros hijos el placer de utilizar a éste como su víctima. Ah-Niu tiene que ir a refugiarse a la casa de un anciano, aprendiendo de él los secretos de las artes marciales.