KNACK 2


 

RESUMEN: Para empezar, la historia ha sido considerablemente mejorada. La participación en el proyecto de Marianne Krawczyk, escritora de videojuegos conocida, sobre todo, por su trabajo con la saga God of War, se nota bastante en la trama del juego, pues resulta más interesante que la del primer Knack. Para ello, se ha servido de una historia en la que los guiños al primer juego y el retorno de varios personajes del mismo son sus principales ingredientes. Así pues, en Knack II comenzamos una aventura en la que tenemos que parar los pies a los Altos Goblins, una raza superior de los goblins vistos en la primera entrega, que amenazan con revivir unos robots antiguos y grandes para vengarse de los humanos, quienes les vencieron en unas guerras sucedidas hace doscientos años. No obstante, a pesar de lo interesante que pueda resultar esta vez, es inevitable sentir que es un "más de lo mismo", aunque, como ya explicó el propio Mark Cerny, la historia resulta ser un complemento de la jugabilidad, aspecto en el que recae casi todo el peso del juego. Para ello, Japan Studio ha realizado significativas mejoras en la secuela con respecto a su predecesor. La esencia de la primera entrega sigue estando presente. Acción, plataformas, reliquias, goblins, robots... todo ello está incluido en Knack II, por lo que sigue siendo el bueno de Knack solo que en un entrega a la altura y más acorde a su tamaño (y no solo hablamos de centímetros y metros). Sin embargo, las mejoras realizadas en la jugabilidad, especialmente en el sistema de movimiento y el modo cooperativo; en los gráficos, incluyendo paisajes que resultan más vivos y completos; e incluso en el apartado sonoro hacen de Knack II un título de acción y plataformas mucho más redondo, desafiante y divertido que su predecesor, a pesar de que algunas fases puedan resultar repetitivas al final o que la historia no tenga un planteamiento muy original. En vistas al camino que está siguiendo Japan Studio, Knack podría llegar a ser un sobresaliente en una tercera entrega. ¿Llegaremos a verla?

Entradas populares